Dolor
imborrable
Esto
se olvidará cuando me muera" dice Octaviano Palacios
Arboleda, de 51 años de edad. Octaviano perdió en la masacre del
2 de mayo de 2002 a su esposa Sonia del Carmen Mosquera Hinestroza
(47 años) y a sus hijos Ayenci Palacios Mosquera (13) y Weimar
Palacios Mosquera (10).
Octaviano
se casó con Sonia en 1970 y tuvieron diez hijos: Octavila,
Eulises, Samira, Luis Anibal, Livinton, Jamilton, Wilber, Ayenci,
Weimar y Kevin Orlays.
Su
esposa era una mujer muy "dedicada a la casita" y muy
activa para trabajar por la comunidad desde la Junta de Mujeres.
Allá en el barrio Pueblo Nuevo (en Bellavista, Bojayá),
Octaviano llegaba de sus labores de pesca y agricultura y
usualmente encontraba a su esposa bordando.
Carmen
que cocinaba delicioso, "especialmente la carne y los
pescados" era conocida como "La Vieja". Poco
rumbera, era una excelente anfitriona con su hermano Somer
Mosquera Cuesta (32 años) con quien estableció una relación
aún más estrecha desde el año 85: "ella tuvo dificultades
con un parto y yo le doné la sangre que le salvó la vida".
Desde entonces, cada mes Somer cruzaba desde su casa en Vigía a
la otra orilla en Bellavista para ver a su hermana y a sus
sobrinos.
Después
de la tragedia, Octaviano estuvo seis meses hospitalizado por la
crisis que esto le generó: "después de compartir 31 años
con ella (Sonia), no me acostumbro a vivir sin mi esposa".
Octaviano
recita de memoria la fecha de nacimiento de sus hijos: "Ayenci
el 20 de enero del 89 y Weimar el 10 de marzo del 92. Igual que
con su esposa, a Octaviano le cuesta mucho aceptar la muerte de
sus hijos.
"A
Ayenci le gastabamos "La Cristal" y era muy fiestera,
muy juiciosa y muy buena estudiante". Ayenci estaba en quinto
grado en la misma escuela en la que Weimar, "Niño",
estaba en tercero. Octaviano habla de él: "ese era muy buen
futbolista, travieso como un diablo y me ayudaba a echar el
trasmallo" y le brillan los ojos. Parece que por un momento
los recuerdos fueran más fuertes que la tristeza.
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