"Eran
buenos"
Familia
Rivas calvo
Aristalco
Rivas Palacios y Julia Lenis Calvo Moya (33 años) llevaban 17 años de
estar juntos. El 2 de mayo murieron en la Iglesia su esposa y cinco de
sus hijos: Yoleisi (8 años), Vanessa (5 años), las gemelas Sandra
Patricia y Sandra Milena (2 años) y John Fredy (1 mes). Quedaron vivos
John Jamilson (14 años), a quien le gastan "Alberto" y
Yesenia, que vive en Medellín con una prima. Antes todos vivían en
Pueblo Nuevo, Bellavista.
Aristalco
y "Alberto" todavía viven ahí. Aristalco, como la
mayoría de sus paisanos, se dedica a la pesca y a la agricultura.
"Alberto" asiste a la escuela.
"Mi
esposa era amante de familia (ama de casa). Era lo más lindo",
dice Aristalco con la cédula de ella en su mano.
Su
nombre era Julia Lenis, como consta en la cédula y no
"Juliana" como aparece en las listas de víctimas de la
Fiscalía y la Diócesis de Quibdó.
Yoleisi
y Vanessa ya estaban en la escuela, las gemelas iban al hogar
infantil y el recién nacido estaba al cuidado de Julia. Yoleisi
vivió muchos años con su abuela Juliana Moya Mena en Quibdó, a
principios del 2000 había vuelto a vivir con sus padres.
Aristalco
recuerda, reloj en mano, la tragedia. "Entramos a la Iglesia el
primero de mayo a las seis de la tarde. El cilindro estalló a las
11:15 de la mañana del dos. Cuando yo sentí miré el reloj y
desperté herido en el centro de salud. Los que estaban cerca de la
capilla sufrieron más. Mi familia estaba allá".
Julia
y Aristalco se conocieron desde pequeños. Ella vivía en Vigía y
él en Bellavista. Se enamoraron y se fueron a vivir juntos.
"Nunca peleábamos. Ella me apoyó en mi pobreza, nos
comprendíamos mucho".
Con
la mirada fija en la cédula de Julia y una pequeña foto documento
de Yoleisi que tiene en las manos, Aristalco recuerda. "Me ha
ido muy mal. Con la nostalgia que me da volver a vivir en la misma
parte. Imagínese, pelaítos todos tiernos, que uno todavía está
en la obligación de mantenerlos".
Como
muchos habitantes de Bellavista, Aristalco se duele de la poca ayuda
que han recibido. "Algunas ayudas llegan, pero las están
recibiendo personas que no fueron afectadas. Heiler Martínez y yo y
los Palacios, fuimos los más afectados".
El
2 de mayo piensa asistir a la conmemoración de la tragedia, aunque
es consciente de que va a ser un sufrimiento para él, "casi
como si fuera el mismo día del ataque. Yo he sentido mucho la
muerte de mi esposa porque donde yo estaba ella estaba conmigo. Nos
íbamos a pescar hasta dos meses y ella conmigo. Ahora estoy muy
solo, pero como la quería en vida así la tengo que querer muerta.
A ella y a mis hijos".
Según
Juliana Moya, Julia era bajita y con el pelo coloradito. Era muy
calmada y lo que más le gustaba era pescar con el marido. Todo el
tiempo se mantenía contenta y le gustaba sembrar piña, borojo,
limones y yuca y criar gallinas.
La
familia Calvo Rivas estaba muy entusiasmada decorando la casa que
habín construido hacía tres años. Desde ella Aristalco y Julia
gritaban a sus muchachos para que se entraran por las noches.
En
su casa, de la que ahora solamente queda una estaca en medio de la
maleza, "Alberto" define a sus muertos en una sola frase,
"eran buenos".
|